Hospital SAGARO II-1 bordea el 49 % de avance físico y fecha de culminación está fijada para el 22 de diciembre de 2026

La construcción del Hospital de Apoyo Saúl Garrido Rosillo (SAGARO II-1), en Tumbes, enfrenta nuevos cuestionamientos por su retraso y el incremento de su presupuesto contractual. El gerente de Infraestructura del Gobierno Regional de Tumbes, Jairo Guerrero Troncos, informó ante el pleno del Consejo Regional, que la obra tiene un monto contractual inicial de aproximadamente S/189 millones, cifra que se ha elevado a S/216 millones tras la aprobación de adicionales. Pese a este incremento, el avance físico bordea el 49 %, mientras que la fecha de culminación vigente está fijada para el 22 de diciembre de 2026.

Ante este escenario, el Gobierno Regional de Tumbes ha remitido una carta notarial a la empresa China a cargo de la obra Gezhouba Group Company Limited, Sucursal Perú, con fecha 15 de octubre, para advertirle que, si durante este mes no supera el 80 % del monto acumulado de sus valorizaciones, la entidad ejecutará la línea de crédito presentada por el contratista durante el perfeccionamiento del contrato, cuyo monto referencial fue señalado por Guerrero en aproximadamente S/190 millones. El funcionario precisó que esta medida busca exigir el cumplimiento de las obligaciones contractuales ante el retraso de los trabajos.

Guerrero reconoció que la obra se encuentra atrasada y señaló que el contratista presentó un calendario de avance acelerado, el cual ha recibido dos pronunciamientos de improcedencia durante su evaluación. Según explicó, la aprobación formal de dicho calendario es un aspecto que debe resolverse para establecer las condiciones que permitan adoptar medidas como la intervención económica de la obra. El gerente aseguró que, si el contratista no supera el umbral exigido en octubre, se avanzará con las acciones correspondientes para garantizar la continuidad del proyecto.

Entre los factores que afectan la ejecución figuran las deficiencias identificadas en el expediente técnico, relacionadas con el abastecimiento de agua, el sistema de desagüe y la necesidad de construir un muro de contención. Guerrero indicó que, al asumir nuevamente la Gerencia de Infraestructura, encontró ampliaciones de plazo parciales vinculadas a la imposibilidad de realizar pruebas hidráulicas en la red de desagüe. Por ello, se planteó ejecutar adicionales que contemplen la perforación de un pozo tubular, las soluciones para el sistema de saneamiento y el muro de contención, propuestas que, según informó, permanecen en evaluación por parte de la supervisión.

El funcionario también cuestionó que, después de siete meses, el proyecto complementario de abastecimiento de agua previsto en el barrio El Pacífico todavía no cuente con la factibilidad necesaria. Asimismo, explicó que durante la ejecución pueden identificarse deficiencias técnicas que sustenten nuevos adicionales; sin embargo, precisó que estos deben ser evaluados conforme a la normativa y no pueden determinarse anticipadamente sin contar con el sustento técnico correspondiente.

La situación coloca bajo presión a la empresa contratista, debido a que el proyecto debe alcanzar los niveles de avance exigidos por la entidad para evitar medidas más severas. Mientras tanto, el Gobierno Regional deberá determinar la procedencia de los adicionales pendientes, resolver las observaciones técnicas y establecer si corresponde ejecutar la línea de crédito o intervenir económicamente la obra, con el objetivo de evitar mayores retrasos en la construcción de un hospital clave para la atención sanitaria de la población tumbesina.

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